
Una herida que marco mi corazón
un recuerdo que marco mi mente
un sentimiento desagradable que pude sentir
un dolor que quedo en mi garganta
una mancha en mi alma
una humillación en mi ser
un desprecio
Todo eso lo pase.
todo lo viví
todo lo superé
aun sonrió
aun descubro que no olvido
aun me duele pero no como el inicio
aun creo pero no como en un principio
conocimiento adquirí
conocimiento asimilé.
soy una mujer que ama
soy una mujer que confía
soy una mujer que quiere conocer
una mujer celosa pero quien no tiene celos por el ser amado
una mujer insegura cuando no sabe que piensa y siente él.
una mujer que menciona
una mujer que se desahoga
una mujer en fin
esa soy
yo.
un recuerdo que marco mi mente
un sentimiento desagradable que pude sentir
un dolor que quedo en mi garganta
una mancha en mi alma
una humillación en mi ser
un desprecio
Todo eso lo pase.
todo lo viví
todo lo superé
aun sonrió
aun descubro que no olvido
aun me duele pero no como el inicio
aun creo pero no como en un principio
conocimiento adquirí
conocimiento asimilé.
soy una mujer que ama
soy una mujer que confía
soy una mujer que quiere conocer
una mujer celosa pero quien no tiene celos por el ser amado
una mujer insegura cuando no sabe que piensa y siente él.
una mujer que menciona
una mujer que se desahoga
una mujer en fin
esa soy
yo.
Hola, desde hace meses que suelo leerte. La semana pasada me ocurrió algo que me provocó un sentimiento de dolor que me hace sentir identificado contigo.
ResponderEliminarA veces perdonar no basta, menos cuando la persona que amas decide tajantemente convertirse en una figura tiránica que goza con tu dolor.
Sin afán de juzgar y con miedo a sermonear te digo: Tu dolor no es necesario, no sacrifiques más de la cuenta, porque aunque tu corazón tiene esa hermosa capacidad de amar, la persona a quien amas no merece tanto. Tú misma no te mereces que te valore en negativo.
Un abrazo desde México.